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11/10/2005- Intervención del Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en el almuerzo de la XVI Reunión de Presidentes de las Organizaciones Empresariales Iberoamericanas

Madrid, 11 de octubre de 2005

Quiero expresar mi agradecimiento al Presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, a José María Cuevas; a las Organizaciones Sindicales de nuestro país, a las Organizaciones Empresariales de toda Iberoamérica, a las Organizaciones Sindicales de Iberoamérica, por la decisión que han tenido de sumarse a este nuevo tiempo que queremos abrir para la Comunidad Iberoamericana. Un nuevo tiempo que empieza ya, que empieza con la próxima Cumbre de Salamanca que celebramos esta semana.

Queremos una Comunidad Iberoamericana fuerte en su unidad, fuerte en su voz en el mundo, y una comunidad iberoamericana volcada ante todo en el desarrollo, en el crecimiento económico, en el bienestar social y en el asentamiento de sus instituciones. Para ello es imprescindible contar con empresarios y sindicatos. España es un buen ejemplo. En estos treinta últimos años hemos conseguido grandes cosas como país pero, como me han escuchado en más de una ocasión, algunas de las más importantes, como una economía abierta, competitiva y que crece progresivamente, y como un país con un desarrollo social y un bienestar también creciente, se deben, en buena medida, a los empresarios, y a los trabajadores y sindicatos que lo representan.

El diálogo social es una garantía de progreso, el diálogo social es una garantía de estabilidad y el diálogo social ha de extenderse en toda la Comunidad Iberoamericana. Por ello quiero anunciarles y anunciaros, Presidente, que en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno voy a proponer que la Institución que va a liderar y a llevar a la práctica los acuerdos de las Cumbres, es decir la Secretaría Permanente Iberoamericana, establezca un Consejo Económico y Social, integrado por empresarios y sindicatos de la comunidad Iberoamericana, como órgano de colaboración, asesoramiento permanente para todo el trabajo que ha de desarrollar, que impulsan Jefes de Estado y de Gobierno y que año a año velaremos por su cumplimiento.

Muchas gracias, una vez más, a empresarios y sindicatos por estar en esta hora en el nuevo tiempo de la Comunidad Iberoamericana. Y mi compromiso de que seréis un pilar esencial en esta fase de más unidad y de más vinculación entre todos los iberoamericanos.

Muchas gracias.